
La localidad de Almonacid del Marquesado (Cuenca) acogió este sábado una intensa jornada del programa de formación de Trashumancias 2.5, desarrollada mediante la metodología de Living Lab, en la que una treintena de estudiantes universitarios, además de docentes universitarios, escolares, expertos y vecinos, se encontraron para celebrar la cultura rural viva, aprender del patrimonio trashumante y explorar nuevas pedagogías situadas en el medio rural.
Organizada por la Cátedra UCLM-Diputación de Cuenca de Oportunidades para el Reto Demográfico, en colaboración con la Fundación Los Maestros y con el apoyo del Ayuntamiento de Almonacid del Marquesado, esta jornada de Trashumancias 2.5 apostó por descentralizar la producción cultural, fortalecer el derecho a la cultura en entornos rurales y activar la memoria colectiva como semilla para imaginar futuros más sostenibles, justos y habitables. Trashumancias 2.5 configura una propuesta basada en el arte, las nuevas narrativas de lo rural, la educación, el territorio y la participación ciudadana, utilizando la metodología Living Lab para situar el aprendizaje en diálogo activo con el territorio y sus habitantes.

En la inauguración institucional, celebrada con las intervenciones de Álvaro Martínez Chana, en su doble condición de alcalde de Almonacid y presidente de la Diputación de Cuenca, Carmen Vázquez, codirectora de la Cátedra, y José Miguel Rodríguez, presidente de la Fundación Los Maestros, se manifestó el compromiso con el medio rural de las instituciones públicas y la universidad, pero también la necesidad de la implicación de entidades privadas como la Fundación Los Maestros. En sus palabras, se destacó la necesidad de fortalecer el medio rural no solo mediante infraestructuras, sino también fomentando proyectos como este, que transmiten optimismo y derriban clichés. «Las instituciones podemos poner medios, pero si no hay voluntad colectiva de construir pueblos abiertos, vivos y acogedores, no hay futuro», afirmó Martínez Chana.

El valor de las vías pecuarias: patrimonio inmaterial y corredores ecológicos
La jornada formativa se abrió con la ponencia del etnobotánico José Fajardo Rodríguez, quien ofreció una visión histórica de las vías pecuarias como patrimonio inmaterial. Unas vías trazadas originariamente por los desplazamientos de herbívoros salvajes en tiempos prehistóricos —uros y encebras— hasta la consolidación de la trashumancia ganadera y de instituciones como la Mesta. Durante su intervención, Fajardo advirtió sobre el riesgo de apropiación de estos bienes públicos, que cumplen múltiples funciones: desde corredores ecológicos esenciales para la conservación de la biodiversidad, hasta ejes culturales que sostienen la identidad colectiva de las comunidades rurales, pasando por espacios de uso público como el senderismo o la recogida tradicional de hierbas medicinales y aromáticas.

A continuación, Xavier Amat Montesinos, de la Universidad de Alicante, exploró las dimensiones locales de un patrimonio universal, reivindicando las vías pecuarias como espacios de resistencia cultural frente a los procesos de despoblación y las crisis ecológicas. Compartió ejemplos como la recuperación de antiguas trashumancias y defendió que la ganadería trashumante no es un vestigio del pasado, sino una práctica viva que conecta sostenibilidad, cultura y territorio. «Las vías pecuarias son un patrimonio colectivo que plantea otros modelos de relación con la tierra», afirmó, invitando a imaginar nuevos futuros rurales. El profesor Amat concluyó su exposición con una cita de James Rebanks en La vida del pastor (2016): «Los paisajes como el nuestro son la suma y culminación de un millón de pequeños trabajos invisibles».
La improvisación como herramienta educativa y cultural

En la tercera ponencia de la jornada, el investigador Emilio del Carmelo Tomás Loba dirigió el taller-conferencia «Trovo: improvisación con raíz», una inmersión teórico-práctica en la poesía oral improvisada. Los participantes conocieron el uso tradicional de estructuras métricas como la quintilla y la décima, aprendiendo a construir versos octosílabos con rima consonante y participando en controversias poéticas, del trovo clásico al estilo de las peleas de gallos del rap. Tomás Loba reivindicó el trovo no solo como una forma de expresión identitaria y memoria viva que atraviesa generaciones, sino también como herramienta pedagógica y de creación contemporánea.

Durante la tarde, José An. Montero, director artístico de Trashumancias 2.5, realizó la sesión de mentorías creativas preparatorias de la residencia que se celebrará en la Serranía de Cuenca a principios de junio, en lugares emblemáticos del municipio de Almonacid: el Arca Romana, la Parroquia de Santiago Apóstol —donde estuvieron acompañados por el párroco Miguel Ángel Rodríguez Contreras— y el Museo de la Endiablada. Los estudiantes dialogaron con el patrimonio material y simbólico, situando sus procesos de aprendizaje y creación en el corazón del paisaje y la memoria de Almonacid, en un ejercicio de educación experiencial, situada y profundamente afectiva.

Música tradicional e infancia: folclore como motor de comunidad
Dentro de la programación de la tarde, Rafael García González, director de un micro-CRA y músico, reflexionó sobre el valor de la educación en el medio rural, subrayando que «en un colegio rural tienes que intentar contestar a todo el mundo que pase» y que es fundamental que los niños «crean que su pueblo es importante». En un contexto donde ya no quedan abuelos que canten coplas en las plazas y muchos mayores viven en residencias, García reivindicó la necesidad de enseñar a los niños el valor de lo que tienen, para que decidan con conocimiento si quieren quedarse o marcharse. Destacó también que los CRA deben adaptarse a las normativas generales, mientras que las grandes escuelas no se adaptan a la ruralidad, y que el maestro rural debe conocer la historia personal de todo su alumnado. Apostó por buscar espacios pedagógicos sin etiquetarlos como tales, salir a las calles siempre que se pueda y construir aprendizajes que sean divertidos y útiles, con un profundo sentido comunitario.

El broche de oro lo puso el concierto de La Ronda de Motilleja, que actuaron tras el taller de Jesús Tejas que sobre aplicaciones de la música tradicional en la escuela, con un repertorio de jotas, fandangos, seguidillas, romances y canciones infantiles, recorrió las tradiciones musicales de la Manchuela albaceteña y conquense. La participación infantil fue especialmente emotiva: niños y niñas bailaron, cantaron y celebraron la cultura tradicional en un ambiente intergeneracional lleno de alegría y vitalidad. El folclore se mostró, una vez más, como una herramienta viva de encuentro comunitario e identidad cultural.

Una jornada que no hubiera sido posible sin la implicación de la ciudadanía de Almonacid del Marquesado, que acogió estas jornadas con todo el cariño. Desde Esther Martínez, que coordinó localmente la realización de esta jornada, hasta las niñas y los niños de la localidad que acompañaron y guiaron a los participantes en su visita. Uno de los momentos más entrañables de la jornada fue la comida popular, donde vecinos y participantes compartieron un guiso tradicional elaborado por Contru y José. Este almuerzo, más allá de la gastronomía, se convirtió en un acto de construcción comunitaria, de generación de vínculos afectivos y de celebración de los saberes cotidianos. Trashumancias 2.5 participa también en los espacios de convivencia rural como parte esencial de su propuesta educativa.

Trashumancias 2.5 es un proyecto pedagógico y cultural que reinterpreta la trashumancia no solo como memoria histórica, sino como horizonte de regeneración ecológica, social y cultural, apostando por el diálogo entre saberes populares, creación contemporánea y sostenibilidad territorial, colaborando a impulsar territorios rurales vivos, resilientes y creativos.

Próxima cita: Las Majadas acogerá la última jornada formativa de Trashumancias 2.5
La próxima y última jornada de formación de esta edición de Trashumancias 2.5, previa a la residencia creativa de junio, se celebrará el próximo 10 de mayo en la localidad conquense de Las Majadas. Tras esta jornada, los estudiantes participantes presentarán sus propuestas de proyectos, entre los que se seleccionarán entre 10 y 15, que recibirán apoyo económico, alojamiento y mentorías para llevarlos a cabo durante la residencia creativa y de investigación.Más información en: www.trashumancias.com