El encuentro sobre grandes rapaces reclama una base de datos común sobre sus amenazas

Por La Circular

El encuentro Lecciones para la conservación de grandes rapaces: el caso del águila imperial ibérica como modelo, celebrado esta semana en Jerez, ha puesto de relieve la necesidad de crear una base de datos común que recopile las amenazas que afectan a estas especies. La propuesta fue planteada por Miguel Ferrer, presidente de la Fundación Migres, durante unas jornadas que reunieron a investigadores, técnicos y responsables institucionales, con aforo completo y un alto nivel de consenso sobre la calidad de las ponencias.

Los expertos coincidieron en señalar el buen estado general de varias grandes rapaces. El águila imperial registra crecimientos anuales cercanos al 5%, mientras que el águila real lo hace en torno al 2,5%. No obstante, especies como la perdicera y la pescadora permanecen estancadas en Andalucía, con unas 350 y 20 parejas respectivamente, lo que evidencia la necesidad de seguir reforzando las medidas de conservación.

Durante el encuentro se subrayó el éxito de los programas aplicados al águila imperial, apoyados en convenios de custodia del territorio que abarcan más de 100.000 hectáreas. Sin embargo, la mortalidad no natural sigue siendo una de las principales amenazas, especialmente por electrocución en tendidos eléctricos y por persecución directa. En este sentido, técnicos de la Junta de Andalucía destacaron los avances en la corrección de apoyos eléctricos, aunque reconocieron que persisten puntos negros y carencias de datos precisos.

Las jornadas también abordaron proyectos de reintroducción y retorno de especies emblemáticas. Se detallaron los avances del águila pescadora en Andalucía, así como los planes para el regreso del quebrantahuesos en la Sierra de Grazalema en 2027. Asimismo, se informó de que la posible reintroducción del pigargo, especie con presencia histórica documentada, continúa su tramitación administrativa en la Junta.

El encuentro se enmarca en el Plan de Conservación de la Biodiversidad vinculado a la planta solar El Rancho, promovida por Statkraft y coordinada ambientalmente por Texla Energías Renovables, un proyecto que combina producción de energía renovable con medidas de protección de la fauna y restauración ambiental en el entorno de Jerez de la Frontera.

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