Luz verde a la Red Nacional de Vías Pecuarias

El Consejo de Ministros aprueba el real decreto que despliega la ley de 1995 para blindar más de 11.390 kilómetros de cañadas con mayor seguridad jurídica, cartografía digital y coordinación interterritorial.

Más de tres décadas después de la aprobación de la Ley 3/1995 de Vías Pecuarias, el Gobierno central ha dado luz verde al real decreto que desarrolla formalmente la Red Nacional de Vías Pecuarias. La norma, aprobada en Consejo de Ministros a propuesta del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), identifica y cataloga de manera oficial un trazado básico de 11.393 kilómetros compuesto por las grandes cañadas reales, itinerarios tradicionales de la ganadería extensiva y conexiones interfronterizas.

El objetivo prioritario de este paso normativo es garantizar la continuidad física y jurídica del tránsito ganadero y la trashumancia —declarada en 2023 Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO—, además de afianzar su rol como corredores ecológicos esenciales frente a la fragmentación del territorio y el cambio climático.

Uno de los principales avances radica en el blindaje legal frente a ocupaciones, cierres indebidos y usurpaciones de dominio público. El texto articula mecanismos para cruzar datos cartográficos con el Catastro y el Registro de la Propiedad, integrando toda la información geográfica y administrativa en el Inventario Español del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad. Asimismo, se crea el Fondo Documental de Vías Pecuarias, un archivo unificado de deslindes, planos históricos y expedientes accesible a entidades y ciudadanía.

Para salvaguardar la coherencia de una red que cruza límites autonómicos, se aprueba el Programa de Acción de la Red Nacional y se constituye el Comité de Vías Pecuarias. Este órgano articulará la cooperación entre la Administración General del Estado —competente en definición, marco general y registro— y las comunidades autónomas, que mantienen la gestión directa, vigilancia, clasificación y amojonamiento en sus términos territoriales.

La medida reconoce a estos caminos históricos no solo como ejes productivos de la ganadería tradicional y freno natural ante incendios forestales, sino como un patrimonio cultural vivo y una infraestructura verde dinamizadora del medio rural y el ecoturismo sostenible.

Fuente: MITECO. Fotografía: María Brito.

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