El lado más solidario del Festival de Otoño

Por Paula Febrer de Jesús

El mercadillo solidario, organizado en colaboración con la AECC para apoyar la lucha contra el cáncer, se ha celebrado el 25 de octubre en la calle Carretería, donde diferentes puestos han ofrecido una amplia variedad de productos para recaudar fondos.

Valentina Guarín Borré en su puesto durante el mercadillo solidario del Festival de Otoño. Fotografía: Paula Febrer de Jesús

Desde artesanías hechas totalmente a mano hasta pan recién horneado. Esta es la variedad de productos que se ha podido encontrar el 25 de octubre en el mercadillo solidario del Festival de Otoño, situado en la calle Carretería. A pesar de contar con pocos puestos, numerosas personas recorrían la calle y se detenían en casi cada uno de ellos para observar los productos expuestos.

La mayoría de las personas que apreciaban los puestos eran de edad avanzada, dejando a los jóvenes a cargo de las ventas. Algunos de ellos todavía eran estudiantes, mientras que otros se habían graduado en Bellas Artes por la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM). Aunque había artistas locales, también participaban creadores de fuera de la provincia, como la joven colombiana Valentina Guarín Borré, graduada en Diseño Gráfico por la Universidad del Norte, en Barranquilla, y Nieves Giráldez, artista madrileña y estudiante de la Universidad Complutense de Madrid.

«Este año me he tomado la libertad de probar otros formatos artísticos, como el bordado. Siempre me ha llamado la atención la moda y este año he comenzado a mezclar diferentes técnicas, como el dibujo, el bordado y la poesía», comenta Valentina (@trozovivo), quien vendía en su puesto algunas de las creaciones que expuso en la muestra Tu casa est la mienne, celebrada el 24 de abril de 2026.

La joven, con el cabello suelto y tonos lilas en su vestimenta, sonreía tímidamente a quienes se acercaban a contemplar sus creaciones. Les explicaba cada una de ellas, compartiendo la historia detrás de sus obras y hablando de aquello que había creado con sus propias manos.

Entre sus productos se encontraban pegatinas y un fanzine, que también formaron parte de aquella exposición. Su arte parte de obras originales realizadas a mano por la joven artista, que posteriormente reproduce mediante escaneados. En sus creaciones aborda temas como la migración, a la que dedica la frase «A los viajeros que nunca compraron un billete de vuelta», y la representación de la mujer. En este último caso, la propia Valentina se convierte en su musa y se retrata a través de sus obras para mostrar su yo más íntimo

Trozovivo nació hace aproximadamente cinco años como una forma de expresar sus sentimientos y experiencias personales. Esta necesidad de plasmar lo que vive también está presente en Deshilarme, una instalación inspirada en un poema propio que aborda su proceso migratorio desde Colombia hasta España. A través de una mochila y el bordado, la artista reflexiona sobre la distancia respecto a su país de origen, su gente, su comida y sus paisajes.

«Cuenca es un sitio precioso», comenta Nieves Giráldez (@kheeereees). La joven presenta diferentes técnicas artísticas, como el estampado y la serigrafía, procesos que realiza ella misma. Vestida con unas gafas de sol y una de sus propias camisetas, que luce un estampado de una estrella grisácea, Nieves sonríe mientras habla de su llegada a la ciudad: «Vine al Museo de Arte Abstracto y me gustó un montón. Además, sabía que en Cuenca se movían muchas cosas de arte y pedí el SICUE. Lo solicité en varios sitios. Por ejemplo, hice un fanzine de Sevilla porque originalmente pensaba que me iba a ir allí, pero al final no fui y acabé viniendo a Cuenca». Además del estampado y la serigrafía, Giráldez trabaja con ilustración digital y otras técnicas manuales, que combina en sus creaciones. La estudiante ya había participado en varios mercadillos artísticos en Madrid y, al llegar a Cuenca, decidió buscar nuevas oportunidades para mostrar y vender sus trabajos. Actualmente, también acepta pedidos a través de internet, que anuncia en su perfil de Instagram.

Nieves Giráldez en su puesto durante el mercadillo solidario del Festival de Otoño. Fotografía: Paula Febrer de Jesús

Más allá de las ilustraciones, los fanzines y las prendas estampadas, el mercadillo también ofrecía productos para quienes buscaban algo que llevarse a casa o disfrutar durante el día. Entre ellos destacaba El Rincón de Kiara, un puesto de repostería cuyo aroma a pan recién horneado atraía a quienes recorrían la calle Carretería. En sus mesas se podía encontrar una amplia variedad de productos, desde magdalenas y otros dulces hasta pan de masa madre elaborado en un horno de leña.

Algunos visitantes se detenían a comprar algo dulce para picar mientras continuaban recorriendo los puestos, mientras que otros preferían llevarse una pieza de pan para la mañana siguiente. De esta manera, la propuesta gastronómica se sumaba a la oferta artística y artesanal del mercadillo, con productos que también despertaban el interés de quienes se acercaban a curiosear.

El Rincón de Kiara, puesto durante el mercadillo solidario del Festival de Otoño. Fotografía: Paula Febrer de Jesús

Entre los puestos dedicados a la alimentación y las creaciones artísticas, también había espacio para los libros y la joyería. Algunos ejemplares buscaban una segunda vida entre nuevos lectores, mientras que las piezas de joyería podían convertirse en una opción para regalar. Sin embargo, al final del recorrido, una pequeña ave amarilla captaba especialmente la atención de quienes pasaban por delante. «Moflete es un personaje del que ya tengo tres libros, es un personaje de Agustín Porras, yo lo dibujo y lo ilustró», explica Arturo Gracia Blanco (art_desenfocao).

Arturo Gracia Blanco en su puesto durante el mercadillo solidario del Festival de Otoño. Fotografía: Darío Del Amo Redondo

Gracia estudió Bellas Artes en la UCLM en 2006, con una formación más centrada en el ámbito audiovisual y el diseño gráfico. Aunque siempre le había gustado dibujar, comenzó a dedicarse más a la ilustración tras realizar un libro infantil para la universidad. Actualmente, combina ambas disciplinas en su trabajo.

La mayoría de sus obras están realizadas mediante impresión digital, aunque algunas parten de técnicas analógicas que después traslada al formato digital. A través de diferentes pinceles y texturas, consigue acabados similares a los de las técnicas tradicionales.

A lo largo de la jornada, los puestos del mercadillo solidario reunieron propuestas muy diferentes, desde obras creadas por artistas hasta productos de repostería, libros y joyería. La variedad de la oferta permitió que los visitantes encontrarán distintas opciones mientras recorrían la calle Carretería. Así, el Festival de Otoño incorporó a su programación una actividad que combinaba la venta de productos con la oportunidad de conocer el trabajo de creadores de diferentes procedencias.

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