Entrevista a Verónica Jiménez

Por La Librería del Tiempo

Verónica Jiménez es una joven escritora, de tan solo 24 años, residente en Valladolid. Estudió periodismo y, durante la carrera, Verónica pertenecía a un grupo de teatro. Fue eso lo que le propulsó a comenzar a escribir obras de teatro que ahora ve representadas gracias a su compañía Sherezade teatro. Por el momento, lleva escritos ya 5 libros, que tratan, principalmente sobre problemas que hay en el mundo y en las personas.

Pregunta: ¿Cómo es escribir teatro?

Respuesta: Pues mira, es que de repente te viene una idea y te tienes que sentar a escribirla. Y, además, la tienes en la cabeza todo el rato hasta que dices, venga. Te sientas y puedes escribirla. Porque a lo mejor te viene comiendo, o te viene en el cine, o te viene dando un paseo y no tienes nada a mano para escribirla. Entonces es como que necesitas escribirlo.

P: ¿Siempre llevas una libreta y un lápiz o un boli cuando vas a sitios?

R: Sobre todo cuando voy a sitios que no conozco. Por ejemplo, cuando voy de vacaciones o a un sitio nuevo, siempre llevo una libreta y un boli.

P: ¿Qué libros leías cuando eras pequeña?

R: Leía muchísimo literatura fantástica. Mi libro favorito era de una autora alemana, se llamaba Corazón de tinta. También leía a Laura Gallego.

P: ¿De qué tipo es el teatro que escribes?

R: Pues es un teatro un poco raro, porque es mezcla teatro con poesía. Escribo muchos monólogos, escribo sobre problemas que hay en el mundo y en las personas hoy en día. Dentro de lo que escribo suele haber personajes fantásticos. Por ejemplo, hay una obra en la que un personaje es la oscuridad, y es fantástico, es como una especie de monstruo.

P: ¿A qué público sueles dar tus actuaciones?

R: Adulto, y a veces adolescente.

P: ¿Tomaste referencia de alguna escritora?

R: Yo empecé a escribir porque leía mucho a los nueve años, y al principio de escribir no tenía referencia. Bueno de cuentos que te contaban de pequeña, pero no había ninguna referencia clara. Pero cuando leí a Cornelia Funke, a Laura Gallego, cuando leía a Julia Navarro que escribe literatura histórica, y cuando luego fui metiéndome en autores de teatro, también lo que yo escribo ahora es un poco una mezcla de todo. 

P: ¿Recomendarías algún libro tuyo para personas de 9, 10 años?

R: Sí, claro. El de Un ruiseñor llamado Nora está muy bien, y además es muy cortito. 

P: ¿Es muy difícil escribir teatro? ¿Es muy diferente escribir teatro de escribir otro tipo de literatura?

R: Sí, sí que lo es. Porque las reglas que tú sigues para escribir teatro son totalmente distintas. Por ejemplo, cuando escribes novelas, es sobre todo muy narrativo y descriptivo, describes los espacios. Cuando escribes teatro, los espacios a veces los describes y otras veces no, sino que está más centrada en lo que el personaje dice, y en lo que ocurre en describirlo.

P: ¿Y no es un camino más difícil dedicarse a escribir teatro que hacer novela, que parece un género más popular?

R: Sí, porque es muy poco conocido. Conoces a los grandes autores de teatro. Conoces a Lope de Vega, conoces a Calderón, a Lorca, a Shakespeare, pero autores más jóvenes que ellos, más cercanos, realmente no se conocen mucho. 

P: ¿Cuándo empezaste a escribir?

R: Cuando tenía 9 años.

P: ¿Y qué empezaste a escribir?

R: Novela.

P: ¿Las obras que has escrito valdrían para interpretarlas?

R: Cuando las escribí, no estaban hechas para interpretarlas porque yo apenas sabía de teatro, sabía muy poquito y no me lo planteaba. Pero yo creo que cualquier persona que se dedique al teatro o sabe escribir un poquito de teatro coge esas novelas, las puede adaptar e interpretar. Si leyeras esa o cualquier novela, de repente habría algún personaje que te llamaría la atención y dirías, esto yo lo puedo interpretar, y hacer varios cambios. Aunque sea una novela, da igual, lo importante es lo que se cuenta.

P: Cuéntanos un poco cómo es ver tus textos representados en un escenario. Creo que tienes una compañía propia.

R: Tengo una compañía propia y ahora mismo estoy escribiendo mientras ensayo con ellos. Tenía como un texto base que escribí hace un par de meses y lo que he ido haciendo es cambiar el texto, cada vez que yo me juntaba con ellos lo iba cambiando. Me vengo a mi casa y lo reescribo o leo una cosa y lo añado o de repente un trocito lo quito. Y creo que es la primera vez que voy a ver cómo se escenifica un texto mío. Nos quedamos un poco a medias por todo esto de la pandemia de un texto que escribí, que se llama síndrome de Dinamarca, que está inspirado en una obra de Shakespeare, precisamente, y era la primera vez que yo iba a verlo pero se ha quedado ahí, en ensayos lo he visto y es muy guay. De repente, cosas que tú no sabías que estabas poniendo y que no tenían mucho sentido, es muy guay ver cómo otra persona le da su interpretación y a la vez te está descubriendo cosas que antes no las estabas pensando.

P: ¿Y sobre qué temas escribes, de qué va esta nueva obra que estás escribiendo?

R: Esta nueva obra va sobre todo de cuáles son los problemas que tienen que hacer frente todo el mundo y que no se hace. Ahora hemos sufrido una catástrofe muy grande que es la pandemia del coronavirus y he ido reflexionando sobre otras catástrofes muy grandes (Chernobyl, Hiroshima, Sáhara), y eso me ha llevado a pensar temas que son igual de fuertes y potentes y trágicos y que no se habla. Por ejemplo, la cantidad de suicidios que hay en un año, el aislamiento que tienen las personas que tienen alguna discapacidad realmente están completamente aislados socialmente. De repente, la manera en la que nos relacionamos es puramente violenta y no nos asombra. Estamos acostumbrados en las noticias a ver heridas, asesinatos, maltratos. y parece  que nada nos impacta porque es lo que conocemos. O por ejemplo, de qué manera utilizamos las redes sociales, durante mucho tiempo se habló del desnudo de las personas. Que una mujer o un hombre se desnudaran y se hiciera el arte, era algo malo, estaba mal visto. De repente eso no está mal visto, sino que lo que no se hace es hablar de lo que se siente de verdad. Tú pones una foto pero las fotos son sonriendo, si tú estás mal no se ve. Entonces sobre eso va la obra que estoy escribiendo. Es para que te explote la cabeza. 

P: Por qué te decantaste por el teatro y no por otro género, qué fue lo que te hizo decantarte por ello.

R: No tenía nada claro decantarme por el teatro, yo empecé estudiando periodismo y en la carrera estuve en un grupo de teatro. Siempre había ido a ver obras clásicas y tal y me metí en  un grupo de teatro y me di cuenta de que era a eso a lo que me quería dedicar. Y luego tuve la oportunidad de ir a una escuela de teatro y ver los exámenes que se hacen en las escuelas se llaman muestra, entonces yo vi una muestra donde un chico había escrito una obra de teatro y sus propios compañeros la interpretaban y él también la había dirigido y de repente dije “es esto lo que yo quiero”:

P: ¿Y por qué en vez de interpretar las obras te dedicaste a escribirlas?

R: Porque me llamaba mucho más la atención y porque era algo que me gustaba desde muy pequeña.

P: ¿Tienes algún familiar que también sea escritor?

R: No.

P: ¿Tuviste a alguien que te apoyara en tu camino?

R: Sí, mucha gente. Cuando era pequeña y empecé a escribir, mis padres siempre me animaban, me regalaban muchos libros para que aprendiera a escribir mejor. Cuando me dediqué al teatro pues tuve varios amigos, mi pareja, mi familia, mis compañeros de clase.

P: ¿Alguna vez has pensado en rendirte y ha habido gente que te dijera que no lo hicieras?

R: Claro, sobre todo de dar el paso. De decir, dejo esto que estoy estudiando y me voy a esto. Porque no estaba nada segura de que fuera lo mío. Y hay días que dices no sé lo que estoy haciendo, no sé si esto va a llegar a algún lado, y la gente que está a tu alrededor y te apoya y te anima a que sigas. Yo creo que eso es lo importante, que cuando tú quieres hacer algo siempre te van a surgir dudas, va a haber días buenos y días malos y días peores. Lo importante es tener gente a tu lado y que te apoye y que justo ese día esté ahí. Es un día malo y ya está, puedes hacerlo. 

P: ¿Cuál de tus historias te han gustado más?

R: Las que tienen el punto fuerte en las mujeres. Donde las protagonistas son las mujeres y me gusta más, ese punto de vista. Una mujer luchadora, que tiene un problema y sabe salir de ahí. Cuando son historias de superación.

P: Cuéntanos un poco cómo se llama tu compañía.

R: Pues mi compañía está naciendo ahora, es un bebé. Se llama Sherezade teatro, y tiene mucho que ver con la historia de Sherezade y las mil y una noches. Entonces la idea de la compañía es un poco la idea del cuento, de contar historias que nos permitan seguir viviendo, tener el impulso de decir qué guay seguir viviendo. A pesar de las cosas malas que pueda haber.

Un placer poder hablar con Verónica un ratito. Una joven escritora que, estamos seguro se convertirá en una gran conocida. Por el momento, tomamos su ejemplo de leer desde tan pequeña, algo muy recomendable para todas las edades.

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